domingo, 14 de junio de 2009

conservadores. Leonard Cohen

Ian Gibson. Hispanista Babas
Un producto virtual con denominación de origen: la Huerta de San Vicente


Ian Gibson, en una afilitrompada fórmula para los conservadores que aplica a nuestro producto nacional, afirma hoy en Público.Es:
“En su variedad subpirenaica, la especie es particularmente hosca y dura y se caracteriza por estar en contra de todo lo que hagan o propongan los demás –aunque en algunos casos puedan estar secretamente de acuerdo–, y por no admitir nunca los errores propios y, mucho menos, disculparse por ellos. Lo vamos a ver mucho más en los próximos tres años, que se prometen extraordinariamente virulentos, sobre todo, ¡perdón!, si mejora la situación económica, como es probable. El PSOE, pese a la crisis causada por los neocons, ha salido bastante airoso de las elecciones europeas. Si yo fuera Rajoy, estaría temblando.”

Damisela Hipanista replica:
“Suave me lo fiáis. La corrupción es la esencia del conservadurismo, del pensamiento derechuno. Una y otra vez, de Fabra a Berlusconi, comprobamos que cinismo y corruptelas tienen un glamour cutre absolutamente telegénico. Y esta desafachatez es un gran activo en el orden perverso de las recompensas electorales. El botín y los votinis son directamente proporcionales en la gráfica en alza de las democracias bajunas. Decía Ambrose Bierce que el conservador es un Hombre de Estado enamorado de los males existentes, a diferencia del liberal, que desea sustituirlos por otros. ¿Rajoy temblando? Si lo dice un hispanista…”

FGL:
En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.

Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.