miércoles, 1 de agosto de 2007

guitarristas.stephen stills




"Lo triste de Jimi es que acabó como un oso de feria, con una argolla atravesándole la nariz y un negociante tirando de la cadena. Le llevaban de un sitio para otro, y Jimi ni siquiera sabía donde estaba".

Mientras me soltaba en plena cara estas brutales, pero certeras, palabras hace ya bastantes años, el excepcional Stephen Stills no paraba de tocar "Hey Joe" con una guitarra eléctrica desenchufada.

Ocurrió en una habitación del madrileño hotel Miguel Angel.

Stills estaba sentado en su cama mientras hablábamos y no paraba de tocar la guitarra. Matizaba lo que decía de cada músico que recordaba tocando alguna canción carismática del referido. A todo lo que decía le ponía musica con sus propias manos y en el mismo momento. Todavía sigo de una pieza cuando lo recuerdo. Si alguien le hubiera quitado la guitarra de las manos, Stills se habría quedado mudo.