miércoles, 14 de noviembre de 2007

La llamada de Ornette


Acudir a la llamada de Ornette Coleman ha sido la experiencia más iluminada del XXIV Festival de Jazz de Madrid. Era una cita con el riesgo, con un creador obstinado en portar la antorcha del jazz innovador. El público respondió llenando la sala, aplaudiendo encantado. Desde mi punto de vista, ésta ha sido la vez que más me he disfrutado a Ornette. Y no es fácil. Todo está fiado a la intensidad: desde esos acelerados brotes sicóticos que duran un par de pestañeos hasta las dolientes hemorragias free. Una formación de lo más a contrapelo de todo: los contrabajos de palo de Tony Falanga y Charnett Moffett, el bajo-guitarra eléctrico de Al McDowell y esa batería a la que ya nos hemos acostumbrado, con su persistente extraño fragor, del hijo Denardo Coleman.

Temas del último disco “Sound Grammar” y revisiones adaptadas al nuevo formato de álbum “Prime Time” y aquella maravilla del paroxismo “Song X”, que grabara con Pat Metheny. Funky fururista en “Turn around”. Excelsa la mirada hacia el barroco en “Bach prelude”. La fibra de Texas le sale al saxo de plástico de Ornette cuando se mete en blues: escenas de thriller con un buen asesinato en los momentos inaugurales. ¡Ah!, y las baladas. Ese Ornertte tierno de “Those That Know Before I Happens” y “Lonely Woman”. Siempre hay dolor, “Taking The Cure”. Y bálsamo inteligente para los sentidos, “Dancing In Your head”.

Publicado en Público