miércoles, 15 de agosto de 2007

loca. Edith Piaf


Dios mío, Díos mío... ¡cómo voy a llevarme a mi hija a casa estando así!¡Yo no puedo llevarme a mi niña estando así! Dios mío, mi niña, Dios mío, Dios mío..., dijo la mujer al cruzar la puerta, al salir del psiquiátrico, llorando y arrastrando una maleta vacía.