lunes, 5 de noviembre de 2007

los buenos tiempos. Frank Sinatra. Rat Pack



Hace cincuenta años, Sinatra y sus muchachos ofrecían los mejores espectáculos del mundo, sus actuaciones ocupaban la mejor hora en la parrilla televisiva. Cincuenta años despúes, gracias a la emisión de “Sinatra y compañía”, en La noche temática, La Voz y su cuadrilla de chicos malos habrán tenido suerte si consiguieron distraer a unos cuantos noctámbulos, armados de una copa en la mano o un vaso de leche caliente. Ahora lo que se lleva en el “prime time” son "fenómenos" que distan mucho de encajar con el bonito título de mejor espectáculo de lo que sea.

El documental “Rat Pack: los cinco chicos malos” arrojó muchas luces acerca del indiscutible imperio de Sinatra y su pandilla entre 1957 y 1962. Fruto de esa época de gloria fue la película “La cuadrilla de los once. (Ocean´s Eleven)”, valorada sabiamente en el documental como bastante chapucera. Al parecer, Frankie – que mandaba muchísimo porque era la estrella, el productor y el propietario del estudio- se pasó al director por el forro del smoquin. Las escenas no se repetían, y ya está.

Ese show que improvisaban cada noche en el hotel Sands de Las Vegas era lo más de lo más en directo. Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr., Peter Lawford y Joey Bishop hacían un alarde de saber cantar, bailar, estar, hacer y beber. Los días de vino y rosas se acabaron cuando el malvado polizonte Edgar J. Hoover le buscó las vueltas al presidente Kennedy y al mafioso Sam Giancana. La Voz estaba en medio. Y para seguir dando el cante en todo el mundo tuvo que destrozar con una maza y sus propias manos la casa que había construido en su querida Las Vegas para John F. Kennedy . Aquello acabó con la soñada ambición de Frankie: ser nombrado embajador en Italia. Aquellos buenos tiempos nunca volvieron.
Publicado en Público