miércoles, 15 de agosto de 2007

la bandera. Javier Alvarez

“La Bandera”, novela romántica de aventuras escrita por el gran Pierre Mc Orlan, nos relata con tortuoso temple los afanes de un francés


de los bajos fondos de Rouen, prófugo por un horrible crimen y en huida permanente.

Tras una estancia en el Barrio Chino de Barcelona, Pierre Gilieth siente una presión agobiante de policías y delatores que le hace buscar refugio en la Legión Española. Desde su trayecto por Algeciras, Tetuán y en las correrías legionarias en el cuartel de Dar Rifien tiene como compañero a Fernando Lucas.

En medio de singulares personajes y del ambiente prostibulario y cosmopolita de la colonia, ambos encuentran a la prostituta Aischa la Slaui.

El longevo Pierre Mac Orlan (Péronne,1882; Saint-Cyr-sur-Morin,1970), macerado en la bohemia francesa, desarrolla en "La bandera" una tensa trama de acción bélica, amor canalla y suspense policiaco entre los agrestes montes rifeños, la vida cuartelera y las amables músicas de los café-cantantes. Fascinante.

1 comentario:

pakillo dijo...

Puede que álguien no conozca el origen de las cosas, y tenga una idea distorsionada por la apropiación, que otros han hecho, de estas.

Esto ha ocurrido muchas veces en la historia. Ya le ocurrió a Woody Guthrie, cantautor sindicalista, cuyo This Land is Your Land, fué robado por el sistema norteamericano, apropiándose la idea que lanzó Woody, al expresar que la tierra era para el que la trabajaba, y no de los bancos, que la embargaban por falta de pago, derivando su sentido fundamental hacia la posesión del americano genérico, que llega al fin a ser la del capital.

Pues bién, EL NOVIO DE LA MUERTE, que es el nombre de la canción del video, fué escrita para el escenario, en la época de la fundación de la legión, por Costa y Prado, y cantada por primera vez por una cupletista.

Gustó a los legionarios, se identificaron con ella, y la adoptaron como su canción preferida. Su mensaje y su contenido darán la explicación.

La interpretación musical es algo que queda en manos del artista, y en ello, puede caber cualquier forma expresiva: alguno la cantará en una trinchera pasada, o actual, a la espera de un amanecer incierto, otros portando un Cristo en un acto oficial, otros en la "intimidad" o en público, ante la expectación que corresponda y en el escenario que crean mas adecuado.

Es el artista el que tiene la palabra, y nadie se la puede quitar, es su derecho, ... es su libertad expresiva.

Por todo ello:

Javier Alvarez ¡¡¡ BRAVO !!!