lunes, 21 de mayo de 2007

Encerradas

Fundación Jiménez Díaz. En el ascensor, 18.30 h.


Huy, por dios… Ay, que leche, ¿ésta es la tres? ¿No es ésta la tercera planta? Desde luego, vamos, es que los médicos jóvenes, con ese pelo largo por detrás y el pendiente, parecen camilleros. Y las doctoras…, ya te digo, no valen nada. Desde luego hay enfermeras que están mucho mejor que estas doctoras tan sosificadas, que tanta ni tanta doctora titulada. Y ahora se para esto, menudo trasto. Pues ha sido el chico ese, que ha metido el pie en esta mierda… Fíjate tú, las puertas no se cierran. Pues menos mal, porque si nos quedamos encerradas… Lo que nos faltaba… ¡Chica, que angustia! Estos hospitales…