viernes, 29 de junio de 2007

HAPPY

Declaraciones elegidas y traducidas generosamente por mi amigo Ricardo Aguilera.
KEITH RICHARDS:
Mick tiene que dar ordenes a la vida. Quiere controlarla.
Para mi la vida es un animal salvaje.
Sólo sé esperar poder arreglármelas con ella cuando salta sobre mí.
Esa es la mayor diferencia entre nosotros.

Él no se puede ir a la cama sin antes haber escrito qué es lo que va a hacer cuando se levante.

Yo sencillamente espero poder levantarme y que todo no sea un desastre.

Mi actitud probablemente se fue fraguando a través de mi experiencia como yonki. Desarrollé una actitud fatalista con respecto a la vida.

Él es un paquete de nervios y de energía.
Y tiene que manejarse con eso a su manera, diciéndole a la vida qué es lo que va a suceder a continuación, antes de que sea la vida quien se lo diga a él.

No era enteramente así en 1965.

A su manera, es muy tímido.
Es gracioso decir esto de una de las personas más extrovertidas del mundo.
El mayor miedo de Mick es perder su privacidad.
A veces trata al mundo como si le estuviera atacando.
Es su manera de defenderse, y eso ha modelado su carácter hasta el punto de que a veces crees que va a ser imposible llegar hasta él.
Todo el mundo en la banda te dirá lo mismo.
Pero eso sucede por estar tanto tiempo en su posición, siendo Mick Jagger.

La fascinación de la gente por los malos hábitos ajenos es algo que no tienes en consideración cuando te metes en el asunto.

Sí, ahí está mi imagen como la del tipo con el loro en el hombro y el parche en el ojo.
Pero eso es sólo una parte de mi.
Realmente me gusta la vida tranquila: escuchar mi música, quemar mi incienso.

Estoy totalmente a favor de la vida tranquila excepto por el hecho de que no la tengo.