jueves, 14 de octubre de 2010

Bruce Springsteen, nacido para sudar













Fecha: 21 abril 1981
Lugar: Palacio Municipal de los Deportes. Barcelona
Artista: Bruce Springsteen

Cuando Bruce Springsteen actuó por primera vez en España ya era la imparable locomotora que conocemos hoy en día.

Un año antes había editado su obra más ambiciosa hasta ese momento: el doble álbum “The River”. Llegó a Barcelona dispuesto a comérselo todo. Y así fue. Ofreció, aupado en el trailer de la E-Street Band, una de sus afamadas sobredosis de rock estajanovista. La prensa del momento, poco acostumbrada a los alardes del hipercamionero, definió su espectáculo acudiendo a metáforas tomadas de la ciencia física: “potencial dinámico-energético”. Efectivamente, ese rictus carismático de Bruce, con la mandíbula cromañoide desencajada y la vena aorta a punto de reventar, es el paradigma del estreñimiento escénico. El Boss come dinamos y, claro, le cuesta evacuar.

Sus conciertos se prestan a todo tipo de excesos desde una espontaneidad milimétricamente calculada, que dura y dura y dura... varias horas. Como era el estreno de Bruce en España, la parafernalia teatral se interpretó como si fueran las naturales expansiones de un muchachote de barrio. La clave está en oficiar de troquelado rockero sin desmayo. Lo heroico es que todas las siguientes visitas de Springsteen han seguido este molde clónicamente, y también ha colado. Es lo que el público espera de Bruce: que se lo sude. Y él se lo suda.